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El deseo del sueño olvidado. Cap: 2

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El deseo del sueño olvidado. Cap: 2

Mensaje por Nano el Sáb Feb 21, 2015 6:15 pm

—Eres feliz?
A que venía esa pregunta, quien era esa chica y porque estaba frente a mi departamento.
La vi durante unos instantes trataba de comprender lo que sucedía, sin embargo era casi imposible.
—Disculpa, es algún tipo de broma? —le pregunte serio, si se trataba de eso pues que broma de mal gusto.
—Broma? No, no, mi nombre es Shiro y soy tu deseo—Sonrió y me entrego el sobre— Tu eres Eita cierto?
—Como sabes mi nombre? —  como alguien que acaba de conocer me conoce? Quien es realmente esta chica, al abrir el sobre me encontré con una nota
Los deseos se cumplen solo a aquellas personas que realmente lo necesitan, no todos los deseos se hacen realidad,  pero tu felicidad no depende  de este deseo, independientemente si tu deseo se vuelve realidad o no, el alma se ira, tu solo eres el resultado de lo que te hicieron, se te ha sido concebido un alma, esta alma deberá hacerte feliz en el  lapso de un mes, esperamos puedas encontrar aquello que tanto anhelas.
Eso era lo único escrito en el sobre, aun no me lo creía como esta chica podía ser un “alma” y hacerme “feliz”
—Así que tú, eres un alma?
—La chica sonrió y me miro— si yo soy un alma, ahora que has leído lo que estaba escrito en el sobre, debes saber que no me puedo alejar de ti durante ese tiempo, así que espero que nos llevemos bien
—Esto es enserio? — le pregunte incrédulo mientras ella sonreía, hable con ella un poco más y al darme cuenta que no tendría otra opción más que aceptar, le pedí que entrara al departamento
—Tiene una casa muy linda, Eita— se dio media vuelta enfocando su mirada en mí una mirada totalmente diferente a la mía, una mirada cálida y amorosa, una mirada, inocente.
—Gracias…ya que, te quedaras aquí durante un tiempo, dormirás en aquella habitación— le señale la habitación de huéspedes, ella entro y la vio así como el resto de la casa, me parecía gracioso el verla emocionarse con cualquier cosa que miraba, siempre estaba preguntándome ¿Qué es eso?  Parecía una pequeña niña.
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
—la cena esta lista, Shiro! — le hable a mi nueva compañera de cuarto quien veía televisión, se acercó rápido al comedor mirando la comida que había preparado.
—Woah esto es genial y apuesto que ha de saber bien! —exclamo feliz la pelinegra tomando asiento, la cena transcurrió por decirlo así normal, aunque todo aquello me preguntaba que eres, aun no lo entiendo.
Después de la cena me estuvo haciendo muchas preguntas.
—Porque preguntas, tanto? —le cuestione, sinceramente ya me comenzaba a irritar el ser interrogado por alguien que acababa de conocer.
—Es porque quiero confirmar las respuestas—dijo alegremente
—Confirmar respuestas? A que te refieres?
—Antes de venir a ti pude saber todo sobre tu vida como mortal, pero quería confirmarlas
—has…visto mi vida, acaso eso es posible? —le pregunte viéndola fijamente por esos ojos mielrojisos que parecían adivinar aquello en lo que pensaba.
—Claro que lo es, para nosotros las almas es fundamental el ver la vida de la persona a la cual le cumpliremos el deseo.
—Y si ya has visto mi vida, porque no cumples el deseo, tu deseo o mi deseo es ser feliz, no? Como ya has visto mi vida deberías hacerte una idea de lo que necesito para ser feliz.
—sí,  pero esa seria en mi opinión, aunque pueda ver tu vida no puedo saber lo que piensas, además no puedo tomar decisiones por mí misma.
—Ya veo— suspire y mire la hora “11:36 pm” — debo ir a trabajar mañana, que descanses— me levante del sillón en el cual estaba y entre a mi habitación, me di una ducha y me recosté en la cama para poder dormir.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
España Madrid, 8 de Diciembre, ya han pasado 5 días desde que Shiro se está hospedando en mi casa, las cosas han ido bien aunque ella sigue insistiendo con eso del deseo, he intentado sacarle eso de la cabeza pero no funciona, lo único que hace es inflar los mofletes, es muy divertido verla de esa manera.
—Estoy en casa! —Desde que me mude aquí nunca había tenido la oportunidad de decir algo como eso.
—Bienvenido! — me saludo Shiro saliendo de la cocina con su casual vestido y un delantal lila.
—Estás haciendo la cena? — le pregunte adentrándome a la cocina junto con ella.
—Uhmm bueno, algo así— respondió insegura. Al entrar a la cocina pude ver aquel desastre, platos rotos, algo se quemaba en la estufa, olor asqueroso, harina regada por todas partes, todo era un desastre, dirigí mi mirada hacia ella que sonreía de la manera más falsa posible, sabía que estaba molesto.

—Porque? — le pregunte— no pudiste esperar a que yo llegara!!? — le grite fuertemente ella se sorprendió un poco ya que durante el tiempo que ha estado aquí, nunca le había levantado la voz de esa manera.
—L-lo siento… es que yo quería prepararte, la cena— estaba asustada por mi actitud, ocultándose tras el sofá
—No te preocupes— suspire y comenzó a recoger todo el desastre hecho. — pero si no sabes cocinar, para que lo haces?
—Quería ayudarte— dijo mientras se acercaba un poco
— Ayudarme? — la mire
—Si bueno, tu sabes yo debo hacer tu deseo realidad y bueno, como aun no sé qué quieres de deseo supuse que si te ayudaba en los quehaceres de la casa, tú me dirías algo.
—Oh, bueno gracias, por la intención de querer ayudarme pero, no es necesario que lo hagas, además si tú ya sabes mi deseo para que quieres que te lo diga?
—Entonces, ese es tu deseo— me miro ella con un brillo encantador en sus ojos y una tierna sonrosa.
—Sí, ese es mi mayor y más grande deseo.
—O-ok entonces, lo hare realidad, hare que seas feliz, antes de que se acabe el mes! — sonrió y me ayudo a limpiar.
Aun no sé si está bien ese deseo, aun no sé si está bien que este cuidando de ella, ni tampoco si debo confiar en “ el deseo” que ella debe cumplirme, pero, poco a poco, gracias a ella estos últimos días, no han sido tan solitarios.

Nano

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