Registrarse
Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Mi gordo corazón (cap. 01)
Jue Ago 25, 2016 9:00 pm por natiyami

» Hola de nuevo xD
Sáb Ago 20, 2016 8:30 pm por natiyami

» Foro Activo
Dom Feb 28, 2016 11:00 am por Katherina Kusanovic

» CDM Amor Dificil cap 1
Dom Feb 28, 2016 10:45 am por Katherina Kusanovic

» Despresento
Miér Feb 17, 2016 10:30 pm por Tyrion

» • Reglas del Foro •
Miér Feb 17, 2016 10:25 pm por Tyrion

» Hola! ... =/
Miér Feb 10, 2016 10:12 pm por Alois Trancy

» Cuando la humillación se convierte en obsesión +18
Lun Feb 08, 2016 8:14 pm por HazellUbeda

» Adivina el cosplay
Jue Ene 28, 2016 5:54 pm por Chesire

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 44 el Lun Ago 31, 2015 10:06 am.

Hermanos. - Capítulo 2!

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Hermanos. - Capítulo 2!

Mensaje por AiixChaan el Sáb Oct 10, 2015 1:51 pm

Capítulo 2: Hermana.

Naruto suspiró para tranquilizarse. Se apretó una mejilla disimuladamente y al notar dolor, comprobó que no era un sueño.
“Debe ser solo una coincidencia”, se dijo. Naruto, tan iluso como siempre…
- Buen día señorita – dijo acomodándose en su asiento – Yo soy… bueno supongo que ya sabe quién soy – la miró fijo, pero tuvo que desviar la mirada… veía a su madre en ella. – quisiera saber… ¿Con quién tengo el gusto?- Naruto sonrió amablemente. Él nunca dejaba de sonreír.
- Mi nombre… mi nombre es… - La rubia lo miró fijamente, aunque sabía que él intentaba evitar su mirada. Lo miró e hizo una corta pausa. Pestañó, suspiró y por fin dijo: Mi nombre es Kokona, Kokona Uz…
La puerta se abrió y Moegui entro apenada.
- Disculpe Naruto-sama – tosió para aclarar la voz – el secretario de finanzas ha llegado y tiene las cuentas para revisar… Desea verlas ahora?
- Déjalas sobre mi escrito Moegui-san – propuso amablemente Naruto – más tarde las reviso y me comunico con Shikamaru. Te agradezco el aviso.
La castaña se ruborizó (cuando no), dejó el papeleo sobre el escritorio de su  jefe y salió discretamente de la oficina. Naruto tomó las cuentas y comenzó  acomodarlas, era una buena manera de evitar la mirada tan parecida a la de su…
- ¿En qué estábamos? Oh si… Kokona-san, verdad? – Naruto sentía esa mirada penetrante sobre su cabeza, pero de ninguna manera la miraría a los ojos. No le daba miedo, pero el recuerdo de su madre era tan tenue… solo conocía sus ojos por fotos que Jiraya le había regalado y se sentía… raro cuando esa mujer lo miraba. Sin embargo se volvió a mirarla y al recordar su nombre sintió un gran alivio. Ahora sabía porque se le hacía familiar – Disculpe, Kokona … Kokona.. usted no es la exitosa modelo Koko-san que reside en Paris?  Corríjame si me equivoco pero juraría que la he visto antes.
- Pues no está herrado… - Kokona sonrió – De todas formas… no vine aquí a hacer propaganda…
Naruto fijo su vista en ella y la miró expectante.
- No puedo entender… - dijo con tono amargo – que aun conociendo mi rostro no pudieras darte cuenta que yo soy tu…

Fuera de las oficinas de Konoha S.A. un joven de ojos como el cielo llegaba a su ya conocido salón de clases. No había alcanzado en el camino a su querida joven, pero se alegró de ver que estaban en la misma…
- Buen día, Hiroto-Kun! Qué bueno es saber que estaremos todos juntos en la misma clase otra vez, no es asi? – Ella, ahí estaba, hablándole, sonriéndole como siempre. Hoshiko, la chica que lo descolocaba.
Hiroto se sonrojó y bajó sus enormes y vistosos ojos azules. Sin embargo Hoshiko tenía otros planes. Lo tomó de las suaves mejillas y tiró para inducirle una forzada sonrisa.
- Ho.. ho… Hoshiko – dijo entre apretones – du… duele!  - La joven rió socarrona y lo soltó.
- Disculpame… es que amo tus mejillas Hiroto…
Hiroto tragó saliva y se sonrojó. Si algo había heredado de su madre era su extrema timidez. Su padre siempre le decía: “has heredado las mejores características de ambos” y él siempre respondía: “claro, mamá te conquistó de a poco verdad? Ni se atrevía a hablarte” y bueno lo demás salía por lógica… Hinata tampoco era Sra. Paciencia y Hiroto terminaba con un chichón en su cabeza.
- Buen día – saludaron al unísono Mei y Yota.
Hoshiko sonrió y tomó asiento al lado de su amiga. Yota y Hiroto, detrás de ellas.
Hiroto seguía pensando en sus padres y como se habían conocido en la secundaria. Esa típica historia de “Na-na-naruto-kun, acepta mis chocolates por favor!” y claramente su padre había sido tan torpe que con una de sus sonrisas peculiares había contestado “Claro Hinata-chan, siempre aceptaré tus chocolates de amigos” Eso siempre hacía reír a Hiroto, y no por su tímida madre, sino por el idiota de su padre. Como podría ser que fuese tan…
- Se ha formado una pareja…
Hiroto giró en torno a la voz que le hablaba, Yota susurraba otra vez “se ha formado una pareja” y él sacaba un lápiz para lastimarlo, con mucha intención de hacerlo, pero al darse cuenta, Hoshiko y Mei lo vieron extrañadas.
- Oye, no sabía que eras un sicario o algo por el estilo…
- Pues no lo soy, Mei-chan… pero mi amigo esta incentivándome para que lo mate solo a él…
- Entiendo, Yota-kun suele tener ese efecto en las personas… - Mei sonrió. Esa sonrisa tan peculiar y dulce, bajo sus hermosos ojos azules. Giró rápidamente y siguió hablando con Hoshiko.
Yota codeó a su vecino de asientos.
- Tienes que dejar de negarlo, Hoshiko y tu tienen algo especial… yo diría que son novios…
- Cállate. No somos novios – Hiroto ya se estaba volviendo a irritar - Igualmente… no deberías hablar mucho chiquillo… ni siquiera te atreves a mirar a la chica que te gusta…
- Oye, cállate tú. Se perfectamente que solo somos amigos. –Yota suspiro derrotado- ya okey, esta tortura matinal de saber que nunca seremos “sus chicos” debe acabar.
- Yo ya me di por vencido, si por eso lo dices…
Ambos jóvenes apoyaron sus cabezas en el banco, provocando un sonido seco.
- Eso dolió…
- Si, lo se…
Hoshiko  volteó y los miró riéndose.
- Oigan, se supone que los bancos son para escribir… no para desgranarse los sesos… literalmente. En fin, que les parece si vamos a tomar algo a la salida? Ninguno tiene actividades extracurriculares todavía y…
- Claro! – ambos jóvenes respondieron a coro, sin darse cuenta de lo idiotas que se veían…

Una mujer de grandes atributos, ojos color café y cabellos claros como el sol, cruzó los pasillos del hospital a grandes zancadas ondeando su blanco e impecable guardapolvos.
- Sakura!!! – Chilló la rubia de pechos descomunales.
- S-si, Tsunade-sama?
- ¿DÓNDE DIABLOS ESTA HINATA? ¿DÓNDE?
- E-lla esta en sector pediatría, debe entregarle un análisis a Ino… - Sakura tragó saliva y confundida preguntó: - Qué ocurre Tsunade-sama?
- Necesito hablarle URGENTE a Naruto. Mi celular se quedó sin batería y supuse que Hina… OYEEEEEEEEEE – la rubia encontró su objetivo y con su dedo índice la apunto sin pasar desapercibida, de todas formas ya sabían quién y cómo era Tsunade-sama: la directora de aquel muy reconocido hospital de Tokyo.
Hinata, en un acto reflejo, levantó los brazos y y abrió las boca para gritar, pero nada salió, solo un pequeño gemido.
- Tsu-tsu-tsunade-sama, juro que no hice nada juro que yo…
- Calla mujer, llama de inmediato a tu marido.
- Pe-pero Naruto  está  trabajando no creo que pueda…
- LLAMALO!!!
- Si, señora! – como si de su vida dependiera ( y diría casi que si) Hinata buscó el número de su marido en el celular y lo llamó en menos de lo que canta un gallo.
- Hinata? – contestó algo preocupado Naruto – Acaso pasó algo?
- Hola Naruto, bueno disculpa que te llame en el trabajo es solo que… - de repente la voz de la Ojiperla  sonó como en distorsión, se escucho como si alguien le arrebatara el celular y Naruto se sorprendió al escuchar a la voz chillona y mandona de…
- Naruto!!
- A-O-E-TSUNADE-SAMA?! – Naruto tragó saliva. No recordaba ya cuantas veces ella lo había reprendido con esa voz tan peculiar y casi diría, viril – Qué… qué ocurre?
- Escucha… acaso estás con alguien ahora?
Naruto recordó a su invitada de ojos color mar. Estaba allí parada, a punto de decir algo hasta que sonó el teléfono y volvieron  interrumpirlos. Naruto tapó su celular con una mano y amablemente le dijo a la presente:
- Disculpa, no tomará más de diez minutos. – Kokona asintió y Naruto volvió a concentrarse en la arbitraria voz de Tsunade.
- Naruto – Dijo la señora de pechos prominentes – dime, con quién estas en este momento?
- Qué? – Naruto miró intrigado a la rubia que lo miraba con paciencia – Buen… espera que tiene que ver todo esto con Kokona-san?
- Escucha – Tsunade tomó una gran bocanada de aire – Te dijo su nombre completo, acaso?
Naruto miró el celular absolutamente confundido. Volvió a mirar a la rubia que lo miraba serenamente y colocó nuevamente el oído sobre el celular.
- Bueno no, justo cuando iba a presentarse correctamente nos interrumpiste, Tsunade-sama… Qué está pasando?  Dímelo ya… no soy bueno con los acertijos…
- Naruto, ella es… - Tsunade volvió a llenar su tanque de oxígeno y sin filtro dijo: - ella es tu hermana, Naruto.
- Que… que demon…
Naruto giró violentamente su cuello. Kokona yacía parada enfrente de él. Mirando atentamente su rostro paralizado. Ella sonrió, se acomodó un mechón de pelo con una pequeña horquilla. Su rostro era igual, claramente él lo sabía, ella lo sabía y Tsunade-sama también lo sabía. El mechón que colgaba sostenido con la horquilla a un lado de su cabeza, era la señal. Naruto la captó al instante. La rubia bajó sus brazos a los costados de su cuerpo y suspiró.
- Mi nombre es Kokona, Kokona Uzumaki. Es un gusto conocerte al fin, hermano.

AiixChaan

Femenino Mensajes : 17
Fecha de inscripción : 01/10/2015

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.